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Sur de India: Del histórico al turístico Hampi, Karnataka

Nos bajamos del bus local luego de 12 agotadoras horas de viaje por las desérticas y calurosas rutas de Karnataka. Espaldas sudadas, cuerpos polvorientos y los ojos casi entrecerrados en una mezcla de sueño y calor. Estábamos en Hospet, una ciudad desordenada donde todos los buses suelen frenar para intercambiarse los pasajeros que van a diferentes destinos locales. Nosotros  elegimos  un bus que parecía un templo hindú transformado en transporte. Asientos coloridos, reclinables y acolchonados, columnas que recubren el interior dándole un ambiente antiguo y a la vez bizarro. Es el colectivo que conecta Hospet con Hampi. mapa-de-HampiNos subimos, pagamos las 30 rupias y al ver el interior nos preguntamos ¿por qué tuvimos que sufrir 12 horas de un colectivo que casi se desarmaba y por 40 minutos de viaje nos ponen un colectivo que parece haber sido traído de un casino de las Vegas? Indian Style, así son algunas de las cosas inexplicables de la India, aquello que la hace tan particular, tan única.
Después de 45 minutos de viaje, este colectivo nos deja en la estación de buses de Hampi: un potrero con autos viejos estacionados, puestos callejeros de venta de chucherías “made in China” y muchos conductores de autorickshaw  (moto taxis locales) que se amontonan para encontrar a sus clientes preferidos. Parece que nosotros no lucíamos buenos clientes, así que seguimos caminando en busca de alojamiento. Lo primero que vemos al pasar el estacionamiento es un vallado que separa la terminal  de la ciudad histórica de Hampi. Encontramos una entrada y sin saberlo estábamos caminando por las calles de la antigua capital del último imperio Hindú de Vijayanagara (siglo XIV XVII). Mientras nos paseamos por lo que antiguamente era el bazar que hoy en día se encuentra desocupado (los habitantes fueron desalojados años atrás por la UNESCO para convertir el área en patrimonio de la humanidad) podemos imaginarnos lo que fue aquello en su momento de plenitud: un gran mercado caótico lleno de colores, ruidos, aromas y gente comercializando sus bienes. Posiblemente hubo caballos, vacas, elefantes y camellos paseando por la zona; olor a azafrán, comino, curry y masala (mezcla de condimentos); comerciantes gritando, otros personajes negociando y algún que otro loco pidiendo limosnas o tomando un chai (té con leche y masala). Al final del corredor, una gran puerta piramidal de piedra con miles de personajes esculpidos de la mitología hindú que se eleva para dar al lugar un aspecto místico y sagrado: el Templo Virupaksha,  el más famoso del lugar. Pero nuestra visita a este lugar tuvo que esperar ya que con nuestras robustas mochilas nos resultaba un poco difícil acceder. Seguimos camino hasta encontrar otro de los grandes caracteres de este lugar: El río Tungabhadra. Pareciera que el mismo fue en algún momento un río contenido, pequeño y fácil de cruzar, pero con el tiempo, el agua arraso consigo templos, columnas, territorio hasta llegar hoy en día a tapar las escaleras que se utilizaban para descender al mismo.

Hampi, India

Calle principal del antiguo bazar con la vista al templo Virupaksha.

En el otro extremo del río vemos una pequeña barca con un motor que se acerca a nosotros, completamente cargada de personas, animales y motos. A veces creemos que estos lugares suelen ser sagrados realmente, y sus habitantes están protegidos por dioses que impiden que pequeños barcos como este, se hundan ante semejante carga. 20 rupias por persona y 10 por las mochilas es lo que cuesta cruzar el río. Amontonamiento de personas, todos nos subimos y luego de un recorrido de 5 minutos, bajamos al otro extremo: Bienvenidos al nuevo Hampi turístico, el imperio occidental. Una alargada aldea rodeada de plantaciones de arroz y palmeras se extiende ofreciendo todo tipo de servicio para los turistas. En las calles de tierras, que parecen haber sido usurpadas por extranjeros que ocupan el lugar casi como si fuera de ellos, podemos encontrar panaderías alemanas, locales de comida israelí, agencias turísticas, alquileres de motos, kioscos, carteles de Coca cola, vendedores de artesanías e instrumentos musicales. Suena Bob Marley y se huele a pollo al horno y pizza. Es casi como haber sido trasladados a algún país occidental ambientado como la India. Entre vueltas y vueltas, logramos encontrar alojamiento: un hostel con cabañas, restaurante y colchones al aire para los más rústicos (o de bajo presupuesto).

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El cruce del río Tungabhadra. Del otro lado, la antigua ciudad de Hampi.

¿Quién habrá sido el maestro creador de este paisaje natural? 
El paso de la historia por este lugar se hace notar. Monumentos a medio desterrar, piedras talladas hundidas en el río, placas con nombres e imágenes que antiguamente eran adoradas hoy en día pueden ser vistas en cualquier parte del recorrido. Pero el paisaje natural de este lugar no fue construido únicamente por la mano del hombre sino que las fuerzas naturales fueron socias importantes en la obra. Grandes cerros de piedras que deben pesar toneladas cada una, fueron delicadamente amontonadas una sobre otras como determinando el futuro del lugar. Extensos campos de plantaciones de arroz, plátanos y caña de azúcar le dan el verde que complementa el marrón. Pero para algunos creyentes, no fue la naturaleza quien se encargó de hacer semejante maravilla, sino que según la mitología hindú fue en el monte Anjanadrise, cerca de Hampi, donde nació el servidor mas fiel del rey-dios Rama (ademas de ser considerado reencarnación del dios Shiva) llamado Hanuman. Este fue un hombre (hoy en día es un dios) con cara de mono cuya energía y fuerza eran prácticamente ilimitadas, como así también su conocimiento y humildad. Es muy difícil hablar de Hampi sin hablar de este personaje. Los mitos dicen que este hombrecillo se encargó de acomodar cada piedra una sobre otra hasta formar lo que hoy es el paisaje de este lugar. Pero los historiadores y científicos prefieren la versión más “lógica”: la explosión de volcanes de la zona han dispuesto las rocas de tal manera. Sea cual sea el origen, el aprovechamiento de las mismas por parte del hombre no es tema de discusión. Es muy fácil observar en muchas de estas piedras como han sido partidas a través de métodos artesanales para luego ser utilizadas en la construcción de templos, puentes y casas.
Hampi, India

monos-de-hampi

Sobre las rutas, veremos esta especie de mono, cuya cara es negra y su pelaje blanco, llamado Langur gris o Hanuman Langur.

Pero las historias existentes en Hampi, no dejan de surgir. Aquel templo que nombramos al principio de la nota llamado Virupaksha es conocido como el lugar donde Shiva y Parvati (dos de las deidades más importantes de la India) se casaron. Dice el Ramaiana (texto sagrado Hindú) que allí habitaba Parvati, la hija del Rey Rama y que su intención era casarse con Shiva, quien se encontraba en una profunda meditación en uno de los montes de la zona. Parvati comenzó a interrumpir a Shiva en su meditación quién al final accedió y le pidió casamiento. Es por eso que este lugar también es un lugar muy importante para los hindúes. Actualmente, dentro del templo hay un elefante que representa a Ganesh (el hijo/a de Shiva-Parvati) a quien los indios le dan un billete para que este los bendiga. El animal, agarra el efectivo con la trompa, lo deja en un tarro y luego toca la frente del peregrino, también con la trompa.  Parece que la bestia  humana que esta atrás, quien es el que le da la orden clavando una cuña sobre la pierna al pobre elefante, no acepta comida ni monedas. Como en todo templo hindú, por dentro todo puede ser una sorpresa. En este encontramos monos muy bien alimentados que persiguen a los humanos, ademas gente pidiendo y como siempre, nuestros amigos Saddhus (personas que abandonaron todo para seguir el camino de la santidad). El personal de seguridad no está muy atento de la seguridad del templo en sí, sino de cobrarte si tomas una foto dentro del templo ya que para hacerlo se debe pagar un ticket extra. elefantek

Otra de los templos más interesantes para conocer cerca de la histórica ciudad de Hampi, es el monte donde nació Hanuman conocido, como ya dijimos anteriormente, con el nombre de monte Anjanadrise. Tomando un autorickshaw compartido junto con otras personas o cualquier bus que pase por Hampi (sin cruzar el río), podremos parar en la entrada de este lugar. Es fácil de reconocer, sus escaleras blancas atraviesan todo el monte hasta llegar al tope. Allí encontramos un pequeño templo y cientos de monos corriendo a nuestro alrededor. Si llevas comida o bolsas, te recomendamos que las guardes antes de subir porque los monos pueden ponerse un poco violentos si no se las entregás. Recordá que el ingreso a cualquier lugar sagrado en la India, requiere sacarse los zapatos!.
Además de visitar este centro religioso para escuchar sus oraciones y mirar los monos correr, es el lugar casi perfecto para ver el amanecer o atardecer con vistas completas al área de Hampi.

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Vista desde el monte Anjanadrise.

Vista desde el monte Anjanadrise.

La mañana siguiente nos levantamos luego de haber dormido en una especie de living de la casa del dueño por tan solo 100 rupias. En el patio un grupo de extranjeros haciendo yoga, mas allá otro grupo de extranjeros preparando su equipamiento para hacer bouldering, de fondo el ruido de las famosas Royal Enfield calentando sus motores para un recorrido por la zona. Bob Marley sigue sonando y hay olor a tostadas y café. Estar viviendo la india occidentalizada nos trae una rebeldía que nos lleva salir corriendo de esta aldea y emprender caminata por las aglomeraciones aledañas para conocer un poco más sobre la cultura y la geografía del lugar. Durante 3 horas tratamos de recorrer el lugar… comprendimos por qué en este pueblo existe una gran oferta de motos para alquilar.moto en Hampi, India El sol casi no te deja pensar y la piel se te cocina. Al siguiente día, decidimos alquilar una pequeña moto de 75cc, color verde militar con un largo asiento de cuero en el que cabíamos nosotros dos y un pequeño equipaje. Al subirme, recordé mi antigua “Dei” made in Italy con la que recorría las calles de mi ciudad de adolescente. Olor a nafta mezclada con aceite, acelerador de goma y espejitos retrovisores circulares.
Momento de conocer las cercanías
Con tan solo 5 litros de nafta en el tanque, logramos conocer la mayoría de los lugares en un día: visitamos el lago, las plantaciones, los cerros, el lugar de nacimiento de Hanuman, el monte donde todos los turistas suben a ver el atardecer y dos o tres de las aldeas que rodean Hampi.
Si bien nuestra estadía en “Hampi City” fue corta (ya que nos mudamos a una pequeña aldea aledaña llamada Anegundi, sobre la que escribiremos más adelante) el estar cerca del lugar con mucho tiempo por delante nos permitió conocerlo en profundidad. Es por eso que decidimos hacer un listado de aquellos lugares posibles de visitar en este pueblo, pero más que eso, mostrarles a través de las fotos lo que es posible ver y sentir por ahí.

Hampi, India

Mujeres nómadas de la tribu Lambani, originariamente del estado de Rajastán.

Hampi, India

¿Nos vamos en Búfalo o en Autorickshaw?

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Clásica peluquería al aire libre.

Hampi y el río

El río y la antigua ciudad capital de Hampi.

Hampi, India

Trabajadores locales en los campos de arroz.

Hampi, IndiaHampi, India

Información Útil
Precios de alojamiento (2014): A partir de 100 rupias un lugar básico para poner la bolsa de dormir. A partir de  300 rupias es posible alquilar un hutt (refugio básico de adobe).
Alquiler de moto(2014): Entre 200 y 250 rupias.
 

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2 Responses to Sur de India: Del histórico al turístico Hampi, Karnataka

  1. Jorge Poloa 05/10/2014 at 7:41 am #

    Excelente! hermosas imágenes.

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