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Egipto: Crónica de un ascenso al Monte Sinai

Terminamos completamente agotados, pero con cientos de imágenes de aquel recorrido grabadas en nuestra memoria. El encuentro casual con un ex-compañero de viaje, el ascenso al Mt Sinaí durante toda la noche, el frío del amanecer y aquellos primeros rayos reflejados sobre un paisaje marciano, hacen de esta experiencia algo realmente memorable en nuestra visita por la península de Sinaí, en Egipto.sinaiEstaba dentro de nuestros planes desde el principio, pero cambiamos tanto de ideas durante el viaje que no sabíamos si íbamos a poder hacerlo realidad. Finalmente nos acercamos a una agencia turística de un amigo en Dahab y consultamos por el tour que nos lleva de visita al Mt Sinaí, lugar donde, según la Biblia, Dios entregó a Moisés los Diez Mandamientos, y al monasterio de Santa Catalina ubicado a los pies de aquella legendaria montaña.
Lamentablemente no existe una manera independiente de hacer la visita a este lugar. Debemos contratar un tour que nos recoge por la noche, cerca de las 23:30hrs y luego de visitar casi todos los hoteles del poblado, estamos listos para hacer camino al monasterio.
Las 4 horas de viaje hasta la oficina de control de tickets nos da tiempo para dormirnos una linda siesta, pero, ¿qué pasa si en el mismo colectivo nos encontramos con alguien con quien viajamos 2 semanas a dedo por Myanmar 10 meses antes, sin siquiera planearlo? Al subirme al colectivo, elegí el último asiento disponible al fondo. Me senté y observe a mi compañero de butaca. Sus tapaojos azules me resultaba conocido, su corte de pelo, la ropa… entonces estando casi seguro de quien era, decidí despertarlo.
“Hey Ou! Lets Go! – le dije (Ou es su nombre y esta frase había quedado casi en el recuerdo mientras hacíamos dedo por Myanmar).
Se sacó su tapa ojos y me miró de cerca como mostrando su evidente miopía. Se largó a reír, pero seguía sin reconocerme del todo. Después de ponerse los anteojos, entonces balanceo la cabeza y se echó a reír haciendo evidente el reconocimiento.
Fucking Argentinian! me dijo.
La siesta programada se redujo a una hora a causa de la extensa conversación y puesta al día de nuestras aventuras. Al llegar al primer control, algunos presentaron su carnet de estudiante (ISIC) para obtener la entrada con descuento. Es un buen dato para quienes poseen este carnet al momento de negociar el tour, eso puede permitirnos obtenerlo unas 20 libras egipcias más barato.

sinai

Estrella fugaz

sinai egiptoEl chofer se baja, comienza a los gritos y nos indica que caminemos hacia un lugar en particular. Algunos se escapan al baño, otros son distraídos por el gran malón de vendedores ambulantes y camelleros que ofrecen sus productos y servicios. Aparece un pequeño joven de unos 25 años, con su barba muy bien recortada al estilo musulmán, vestimenta egipcia de un blanco pulcro y un pañuelo cuadrillé blanco y negro alrededor de su cuello. Se presenta como el “guía” del grupo y nos asigna el nombre de grupo “Catalina”. Al principio no comprendí porque teníamos que llevar un nombre como grupo, pero al ver llegar 3 colectivos repletos de rusos, entendí entonces que de esa manera podría ubicarnos en los puntos de encuentro.
Pasamos el puesto de control de bolsos y tickets. Seguimos a nuestro guía pudiendo divisar nuestro camino gracias a la luz de la luna llena de aquel día. Sin planificación alguna, estábamos haciendo este recorrido el 14 de Agosto, el día de la luna llena más grande del año.
Al principio, es fácil dejarse llevar por la cantidad de gente que sube. El camino es de tierra y piedras y la subida no es nada difícil. Desde nuestro lugar se logran ver algunas luces en lo alto de una montaña, pero nadie imagina que ese puede llegar a ser el punto final. Tres horas después de caminata pudimos comprobar que afirmativamente era la cima del monte que estábamos subiendo y esas luces corresponden a la iglesia y la mezquita que se encuentran en su cima.
El recorrido parece estar estudiado psicológicamente para que cualquier persona que vaya crea que puede ascenderlo. Si bien son mil metros de ascenso, no parecen difícil durante la noche y el frescor de aquel lugar. Cada media hora nos detenemos a descansar unos 10 minutos en unos puestos que parecen más antiguos que el mismo monte. Allí podemos comprar lo que necesitemos para beber o comer, claro está, a precios de Europa.Seguimos el ascenso por caminos planos sin escalones durante unas 2 horas. A nuestro lado nos acompañan los buitres camelleros que esperan que algunos de los turistas pierdan la voluntad para subir y prefieran el camello. La insistencia y el acompañamiento de estas personas y animales es tal, que si perdemos cuidado pueden llegar pisarnos o empujarnos del camino.
Nos detenemos en un puesto en donde somos una multitud. Parece el intervalo de una película en un cine indio. Todos comen, toman, gritan, sacan fotos, pelean con los camelleros y los guías tratan de asegurarse que su grupo está completo.
Grupo Catalina! Grupo Catalina! Vengan aquí! ¿Quién falta? – grita desesperadamente el guía. Luego se enoja con unos coreanos que no dejan de sacar fotos mientras él intenta explicar la siguiente etapa del ascenso.
A partir de este momento tenemos 4mil escalones por delante. Yo voy delante y nos encontramos en la cima. Si alguno se cansa, entonces nos encontramos a las 7am en este mismo lugar. Si alguno se pierde del grupo, nos encontramos a las 9:30 am en el monasterio allá abajo. Tengan cuidado y suban despacio.- comentó el guía.
Cuatro mil escalones suenan una cantidad abrumadora. Pues lo es. Pero lo más complicado de todo es tener que ascender escalón por escalón entre altas paredes de piedra junto a todos los visitantes que lo hacen al mismo tiempo. Algunos van más rápido, otros más lentos; se resbalan, se tropiezan y algunos que ya no aguantan se sientan en los costados o en los mismos escalones sin preocuparse mucho por si interrumpen el paso. Además seguimos con la grata compañía de camelleros (y camellos), vendedores y otras personas que esperan poder ganarse el pan del día. Si tengo que ser sincero, debo decir que el ascenso me cansó y los vendedores también. Pero así como el tour está pensado lógicamente para que uno no pueda ver claramente todo lo que va a subir antes de hacerlo, también parece estar pensado para que uno llegue al final del recorrido justo cuando sus piernas dejan de responder. Llegamos al último puesto de descanso; olor a café y té con masala (mezcla de condimentos). Nuevamente una cantidad abrumadora de vendedores pero esta vez alquilan frazadas para que los turistas puedan soportar el frío del amanecer.
Y ahí está. Una vista monumental del horizonte en dirección al sol saliente. La estrella del alba nos observa como riéndose de nuestro cansancio e indicándonos que pronto veremos al cabezón dorado asomarse para dar comienzo a la jornada diaria.sinai amanecerAgotados, nos cambiamos nuestra ropa húmeda por la transpiración y descansamos durante 1 hora tirados en una piedra que nos repara del frío y el viento de la altura. El objetivo fue cumplido, ascendimos el monte Sinaí y estamos en presencia de una espléndida vista panorámica. No sabemos si se trató de casualidad o es algo normal en este lugar, pero durante toda la noche observamos cientos de cometas y estrellas fugaces que le daban al lugar un toque místico.
El momento se acerca. Todos preparan sus cámaras. Todos se posicionan estratégicamente a lo largo de toda la cima para poder presenciarlo. La brisa fresca comienza a correr y el anaranjado resplandor indica que solo faltan unos minutos. Entonces, vemos el contorno superior de un sol, que visto desde este lugar, no parece ser el mismo que vimos tantas veces en nuestra vida. Éste transmite calor desde que asoma su primer rayo y ya los abrigos no son necesarios. Junto con su nacimiento, también nace un nuevo paisaje alrededor nuestro. Las montañas toman un color marrón anaranjado, el horizonte cubierto mayormente por arena nos recuerda donde estamos, el cielo pasa de un negro azabache a un celeste puro. Solo se escuchan los clicks de las cámaras y las voces de aquellos que ya comienzan a descender antes de que el fresco amanecer, se transforme en un infierno.monte sinaiAlgunos creerían que ya no hay más nada que vender y que el negocio termina en este momento pero ciertamente estamos equivocados. Nuevos productos y servicios se ofrecen a partir del amanecer. Un sencillo señor sentado al lado de una pequeña habitación sin techo y con puerta de madera, ofrece el servicio de baño público. No me gustaría pensar como se la ha ideado para hacer una cloaca a esa altura y siendo el piso de piedra, será algo que queda en la imaginación de cada uno.
El descenso resultó más fácil que el ascenso, aunque a veces suceda lo contrario. Lo difícil de esta parte fue aceptar que nosotros habíamos podido subir a tanta altura sin darnos cuenta y además, tener que soportar sobre nuestra cabeza ese sol que tanto esperabamos al amanecer. El calor en el desierto es intenso y asfixiante pero luego de 1 hora y media de caminata, logramos llegar al monasterio de Santa Catalina. Aquí pasamos unos 45 minutos. Visitamos el museo y el interior de la iglesia. No somos católicos fanáticos, pero pudimos ver antiguos frescos, una colección de textos bíblicos únicos en todo el mundo y algunos otros objetos de oro, plata y piedras preciosas que acostumbramos a ver en las ropas de los antiguos sacerdotes. El monasterio es interesante y sencillo, pero el actor principal de este tour para nosotros fue el monte y su paisaje.sinai camellos

Ya agotados después de 12 horas de trekking, amanecer, frio, calor, camellos, vendedores y rusos, nos subimos al mini bus que nos llevó de regreso a Dahab, pasando a la vuelta por un espectacular desierto y formaciones rocosas naturales con forma de pirámides.

Para aquellos que estén pensando en visitar la península de Sinaí y quieren hacer este tour, les recomendamos viajar a Dahab para conseguir buenos precios aunque también es posible contratarlo en Sharm-El- Sheik. Dormir un poco el día antes de hacerlo nos va ayudar a estar más despiertos durante el recorrido nocturno. No olviden llevar abrigo para no tener que alquilar una frazada al amanecer y una muda de ropa.

Información útil
–        Precio del tour: 100 EGP. Bassem Tamem, Tel:00201012219766, e-mail: adventurespot@yahoo.com

–        Precio acceso al museo del convento de Santa Catalina: 20 EGP.

–        Duración total: 12 horas. De 23:30hrs a 11:30 – 12:00 hrs.

–        Dificultad del treking: las primeras 2 horas la subida es constante pero relajada y es de tierra. Luego pasa a escalones de piedra empinados durante la hora restante.

Por si te interesa… En nuestra visita a Dahab buceamos en el Blue Hole.

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3 Responses to Egipto: Crónica de un ascenso al Monte Sinai

  1. victor 19/03/2016 at 9:43 pm #

    Gracias por su linda historia y caminata, debe haber sido una experiencia fascinante..saludos..!!

  2. Edgardo 20/07/2015 at 9:37 pm #

    Debe haber sido pesada esa subida me imagino!!

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